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WeekIn

El cuadrante de la semana, hecho antes de que te sirvas el café.

Indicas quién trabaja contigo, las horas de cada contrato y tu horario de apertura. WeekIn reparte al equipo respetando tu convenio, los días rotativos y las horas de cada persona. La semana que ves es real: tres tiendas, doce personas, ni una casilla colocada a mano.

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Semana del 31 de agosto 0,0 s

12 personas · 3 tiendas · 6 días

    Sin calcular todavía

    Dos horas y media de tu semana. Todas las semanas.

    El cuadrante a mano se hace por descarte: primero los turnos fijos, después quien libra, y al llegar a la tercera fila ya se ha perdido la cuenta de los sábados. Al colocar a la última persona resulta que a una le faltan cuatro horas de contrato y a otra le sobran seis, y hay que deshacer media semana. Si el martes falta alguien, se repite entero. Llevado al año, la cuenta es esta:

    • 2,5 h Lo que cuesta un cuadrante semanal hecho a mano, siendo prudentes.
    • 130 h Esas dos horas y media por 52 semanas: más de tres semanas de trabajo al año.
    • 5,4 s Lo que tardó el cálculo en resolver la semana que acabas de ver, entera.

    A mano · 130 h al año

    WeekIn · 4,7 min al año

    Las dos barras están a la misma escala. La de abajo casi no se ve: son los 5,4 segundos de cada semana, sumados de enero a diciembre.

    Ese trabajo no aparece en ninguna nómina, pero lo pagas todas las semanas.

    Tus reglas, aplicadas todas las semanas

    Nada de esto viene decidido de fábrica. Lo configuras una vez, con tus condiciones, y el cálculo lo respeta en todos los cuadrantes que salgan a partir de ahí. Baja y míralo:

    Martes 1 de septiembre Completa

    Siete personas, tres tiendas, una semana cuadrada.

    Las horas de contrato, con saldo

    Si una semana queda tres horas por encima de su contrato, se anotan y la siguiente sale con tres por debajo. El saldo está siempre a la vista.

    Días rotativos, repartidos por igual

    Marcas qué día no cubre todo el equipo —el sábado, normalmente— y quien lo trabaja esta semana, la siguiente libra. Al mes, a todos les han tocado los mismos.

    El convenio que se aplica en tu tienda

    Días seguidos, horas entre jornadas, descanso semanal continuado: configuras lo que marque el tuyo y ningún cuadrante lo incumple, tampoco en una semana justa de personal.

    Varias tiendas, con la regla que elijas

    Puedes permitir que alguien haga la mañana en un centro y la tarde en otro, o exigir que la jornada entera sea siempre en el mismo sitio.

    Los puestos y quién los cubre

    Defines los puestos y quién sabe hacer cada uno. Si el turno de mañana exige un carnicero, el cuadrante asigna uno; si esa semana no hay ninguno, el turno queda señalado diciendo qué falta.

    Ausencias y turnos fijos

    Vacaciones, bajas y festivos se registran una vez: esa persona deja de aparecer hasta su vuelta. Los turnos fijos, igual, sin repetirlos cada semana.

    Y un documento que se entiende a la primera

    Tu equipo no entra en la aplicación ni instala nada. Del cuadrante sale un PDF listo para enviar por WhatsApp.

    Tú decides qué lleva: el cuadrante completo del equipo o una hoja por persona como la del ejemplo, acotada a una tienda, a un puesto o a quien elijas. Cada uno recibe lo suyo, sin el horario de los demás.

    CENTRO Semana del 31/08 al 06/09
    Marta Peris 37,5 h · 5 días
    • lunes, 31 de agostolibra
    • martes, 1 de septiembre09:30–13:30  17:00–20:30
    • miércoles, 2 de septiembre09:30–13:30  17:00–20:30
    • jueves, 3 de septiembre09:30–13:30  17:00–20:30
    • viernes, 4 de septiembre09:30–13:30  17:00–20:30
    • sábado, 5 de septiembre10:00–14:00  17:00–20:30
    La hoja de una sola persona, acotada a su tienda. Tal cual sale del PDF.

    Las preguntas de siempre

    Las que nos hacen todos antes de decidirse. Si te queda alguna, nos la cuentas en el formulario y te contestamos nosotros.

    ¿Esto vale para mi negocio?

    Si trabajas con turnos que cambian de una semana a otra, sí: ahí es donde WeekIn quita trabajo. El sector da igual; lo que cambia de un negocio a otro son las reglas, y las pones tú.

    ¿Y si el cuadrante que sale no me convence?

    Lo editas a tu gusto o lo vuelves a generar, las veces que haga falta. La última palabra es tuya siempre.

    ¿Respeta mi convenio?

    El tuyo, no uno genérico: lo configuras tú. Los días seguidos que se pueden trabajar, el descanso que hay que dar, cómo se reparten los días rotativos. Ningún cuadrante se salta esas reglas. Eso sí: lo que hace WeekIn es el cuadrante de previsión de la semana, no el registro de jornada del art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores. Ese lo sigues llevando tú aparte.

    ¿Qué pasa si alguien se pone de baja a mitad de semana?

    Apuntas la ausencia y vuelves a calcular: en segundos tienes la semana rehecha con el resto del equipo. Y como siempre, puedes generarla otra vez o retocarla a mano.

    ¿Sirve si tengo varias tiendas?

    Sí, y las resuelve todas a la vez, no una detrás de otra. Tú eliges si la gente puede moverse entre tiendas o no.

    ¿Hay que instalar algo?

    No se instala nada, se abre en el navegador. Y tus empleados no necesitan entrar siquiera: los horarios se exportan y se los pasas ya hechos.

    ¿Cuánto tardo en tenerlo funcionando?

    Lo que cueste contarnos tu negocio una sola vez: tus tiendas, tu horario de apertura, quién trabaja contigo y las horas de cada contrato. Con un tutorial al lado que te va guiando. A partir de ahí, cada semana es pulsar un botón.

    ¿Se conecta con mi programa de nóminas o de fichajes?

    Hoy no se conecta con otros programas: WeekIn hace el cuadrante y te lo da en un documento que puedes guardar, imprimir o pasar a Excel.

    ¿Quién ve mis datos? ¿Y si un día me voy?

    Tus datos son tuyos y no los ve nadie más: cada negocio está separado del resto. Y no se quedan aquí atrapados, puedes descargarlos cuando quieras.

    ¿Y si me atasco?

    La aplicación lleva un tutorial dentro que te va guiando la primera vez. Y si aun así te atascas, nos escribes y te echamos una mano.

    ¿Cómo os contrato?

    Tres pasos, y el primero no te pide nada. Entras en la demo, la miras, y si te encaja pulsas «Quiero contratarlo»: ahí creas tu cuenta con tu correo y una contraseña. Después rellenas un formulario corto (cuánta gente sois, cuántas tiendas, a qué os dedicáis) y con eso te escribimos nosotros con el precio y los siguientes pasos. Sin llamadas en frío ni compromiso: el formulario es para poder darte un número real y no una tarifa genérica.

    ¿Cuánto cuesta?

    No hay una tarifa igual para todos: no es lo mismo un negocio de seis personas que uno de sesenta. Con el formulario de aquí arriba te preparamos un presupuesto para tu caso, y pedirlo no te compromete a nada.

    El próximo cuadrante, antes que el café

    Una demo con los datos ya cargados. Ves el cuadrante resuelto en una tienda como la tuya antes de introducir ni un dato del tuyo.

    Probar la demo